¿Por qué es importante tener un chatbot en mi web?

Piensa en la última vez que entraste en la web de un negocio con una duda concreta. Querías saber si abrían el sábado, si hacían un tratamiento en particular o cuánto costaba más o menos un servicio. Lo más probable es que tuvieras que buscar entre varias páginas, que no encontraras exactamente lo que querías y que acabaras cerrando la pestaña con la intención de llamar «mañana». Muchas veces ese mañana no llega.

Eso mismo les pasa a tus clientes con tu web. Y no es porque tu web esté mal hecha: es que una web es un folleto, y a un folleto no se le pueden hacer preguntas.

Tus clientes preguntan cuando tú no estás

Una parte enorme de las visitas a la web de una pyme llega fuera del horario de oficina: por la noche, en el descanso del trabajo, el domingo por la tarde en el sofá. Es justo cuando la gente tiene tiempo de mirar con calma. Si en ese momento tienen una duda, el formulario de contacto les obliga a esperar una respuesta que llegará, con suerte, al día siguiente. Para entonces ya han mirado otras tres webs.

Un chatbot bien hecho responde en ese momento. No dentro de una hora, sino en un par de segundos, con la información que ya está en tu web pero que el visitante no ha sabido encontrar.

Menos llamadas repetidas, más tiempo para lo importante

Si llevas un negocio, conoces de memoria las cinco preguntas que te hacen todas las semanas: el horario, dónde aparcar, el precio orientativo, si aceptáis tal forma de pago, cómo se pide cita. Cada una de esas llamadas interrumpe algo. Un asistente en la web se las queda: responde lo de siempre y deja a tu equipo lo que de verdad necesita una persona.

No se trata de que nadie atienda el teléfono, sino de que cuando suene sea por algo que merece la pena.

Un contacto no se pierde por el camino

Cuando alguien te escribe en el chat y dice «me interesa», ese interés tiene fecha de caducidad. Un buen chatbot no solo responde: también ofrece dejar el nombre y el teléfono para que le llames, o reserva la cita directamente en tu agenda con los huecos que de verdad tienes libres. Lo que antes era una visita anónima que se iba sin dejar rastro se convierte en un contacto con nombre y una necesidad concreta.

Aprendes qué le falta a tu web

Hay un beneficio que casi nadie espera y que acaba siendo de los más valiosos: el chatbot te enseña qué pregunta la gente. Si veinte personas al mes preguntan si hay parking y tu web no lo dice, ya sabes qué párrafo te falta. Es la forma más directa de mejorar tu web con datos reales, no con suposiciones.

La diferencia entre un chatbot de los de antes y uno con IA

Seguramente te has encontrado con chatbots de botones, de esos que te ofrecen tres opciones y, si tu pregunta no encaja en ninguna, te dejan en un callejón sin salida. Eso es lo que hizo que mucha gente desconfiara de los chatbots.

Un asistente con inteligencia artificial funciona de otra forma: entiende lo que le escribes con tus propias palabras («¿dónde dejo el coche?» y «¿tenéis aparcamiento?» son la misma pregunta) y busca la respuesta en la información de tu negocio. No necesita que alguien prevea cada pregunta y le escriba la respuesta a mano.

Entonces, ¿lo necesito?

Si tu web recibe visitas y esas visitas tienen dudas antes de comprar, reservar o llamarte, la respuesta corta es sí. No hace falta que sea una gran empresa: de hecho, los negocios pequeños son los que más lo notan, porque son los que menos tiempo tienen para contestar a todo.

Si quieres probarlo sin complicarte, en OX·IA lo hacemos fácil: pegas la dirección de tu web y en un par de minutos tienes un asistente que responde con tu información, enlaza a la página exacta de donde saca cada dato y te pasa la conversación cuando alguien quiere hablar con una persona. Puedes probarlo gratis con tu propia web antes de decidir nada.

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